martes, 15 de abril de 2008

Nuestra historia



La historia de La Casa de la Cultura “Los Compadres del Horizonte” comienza hace cinco años cuando un grupo de jóvenes que habían transitado por diferentes experiencias de militancia social y política, apostaron a construir desde una organización cultural y popular, un camino hacia una sociedad más justa.

Por ese entonces, se encontraba muy latente la movilización social que había comenzado aquel 19 y 20 de diciembre de 2001, cuando el pueblo salió a la calle para decirle no al modelo político y económico que había sumergido al país en una crisis profunda, con un porcentaje de desocupación histórico y la mitad de la población por debajo de la línea de pobreza.

Lo que se generó a partir de ese momento fue una fuerte participación social y popular que se evidenciaba en la calle día tras día y que expresaba que no sólo el país estaba en crisis, sino también un modelo de construcción y hacer político: los cacerolazos y las asambleas barriales, los piquetes en todo el país y la respuesta represiva del estado, cuyo punto más trágico fue el asesinato en Avellaneda de los compañeros Darío Santillán y Maximiliano Kosteki.

En ese contexto, nace Compadres del Horizonte, nombre inspirado en el poema y en el pensamiento de Armando Tejada Gómez, poeta y militante a quien decidimos reivindicar y rendir homenaje. Ya con una identidad que comenzaba a construirse, elegimos nuestro terreno de acción: la zona sur de Buenos Aires, que supo ser fabril y obrera en otros tiempos, hoy olvidada y apartada dentro de la ciudad más rica del país. Allí se concentra el mayor porcentaje de la población pobre de la Capital, con una problemática sanitaria y habitacional desesperante. Particularmente en el Barrio Parque de los Patricios, mucha gente vive en hoteles familiares y casas tomadas en condiciones de hacinamiento y, entre otras tantas necesidades, sin una propuesta cultural por parte del estado a su alcance.

En la búsqueda de un lugar físico para iniciar el trabajo que nos proponíamos en respuesta a algunas de esas problemáticas, nos topamos con la ex fábrica de medias Paris, frente al Hospital de Pediatría Garrahan, y comenzamos nuestro trabajo. Con cosas de la calle y lo que pudimos llevar nos pusimos a armar mesas y sillas, a hacer una precaria instalación eléctrica y a comenzar de una vez a realizar actividades culturales. Por aquel momento pasaron por la Casa infinidad de organizaciones sociales y artistas populares que brindaron su apoyo al proyecto.
Aquel marzo de 2003, cuando inaugurábamos la Casa decíamos que:

“...la Casa de la Cultura Los Compadres del Horizonte, nace para contribuir a generar una trinchera de ideas y aportar a la construcción de un proyecto político, social y cultural, que rescate la rica historia de lucha de nuestro pueblo, y se afirme en la identidad cultural, para poder proyectar un país realmente independiente, pues como expresa el Manifiesto del Horizonte, de Armando Tejada Gómez:
…Hay que juntar las ganas, organizar el grito y despertar de pronto como un solo estallido.
Patria, amor mío, es hora, se han cumplido los siglos.
Estoy fundiendo todas las manos de tus hijos, aguarda que ahora tengo el corazón al viento y en el viento un aroma popular encendido.
Esperamos, iremos por los barrios hermosos donde el día transcurre custodiado de niños, diciéndonos que es grave pero bello tenerte limpia de capataces metálicos y cínicos.
Esperame. Esperemos. El último ha salido.

Al año siguiente de la inauguración, se formó el Espacio Cultural de los Niños Juanito Laguna, cuya madrina es la compañera de Tejada Gómez, Dora Giannoni. En un principio comenzamos dando la merienda pero sabíamos que esto no era suficiente, por eso tratamos de generar una alternativa integral, donde los chicos pudieran compartir jornadas de talleres recreativos, artísticos y educativos, a través de los cuales despertar la creatividad, la solidaridad y el compañerismo.

Durante todo este tiempo, la Casa ha estado en continuo crecimiento y ha sido el espacio para una inmensidad de artistas y expresiones culturales, políticas y sociales. Pero a la lucha cotidiana se le sumó un escollo más: en agosto de 2006, Compadres fue clausurado por el Gobierno de la Ciudad, por no contar con la habilitación para realizar actividades nocturnas, pese a que no existe norma alguna que pueda encuadrar un proyecto de estas características. Por eso consideramos que la clausura es injusta e ilegítima. Pese a que las actividades realizadas por la Casa fueron declaradas de interés cultural por la Legislatura porteña, y a pesar de la lucha que con la solidaridad de distintas organizaciones, vecinos y compañeros emprendimos desde aquel instante, COMPADRES SIGUE CLAUSURADO.

Pero, como desde 2003, “Compadres” está ABIERTO, en proceso de construcción continua, en crecimiento, porque no creemos que un proyecto de estas características pueda ser pensado de una vez y para siempre, sino que se trata de un espacio en continuo desarrollo, modificable a partir del ensayo y del error y de la influencia de las personas que en cada momento han aportado su granito de arena.

las comadres y los compadres

4 comentarios:

Anónimo dijo...

La verdad, apoyo totalmente su causa y su incentivo a continuar reclamando por un fin solidario...
Los saluda, una compañera de Lobo Suelto.

roberto dijo...

Que los extraño por todo los momentos que hemos compartido en Cubita Linda, y sigan, no se paren nunca.

Anónimo dijo...

Hola,les mando mis felicitaciones a todos y ojala hibieran tantos como ustedes,con esas garras y esa solidaridad hacia los demás.UN ABRAZO DESDE MONTEVIDEO-URUGUAY

Revista Digital dijo...

Me parecio muy interesante su propuesta de trabajo con la gente que menos tiene, algo al pasar me parece haber leido en Pagina /12 hace tiempo, es un gusto haberlos encontrado en la web